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martes, 30 de marzo de 2010

Soleá

SOLEA:
El caudalosos río de las soleares –del que se derivaron otros muchos cantes- constituye sin duda una de las mas integras y acreditadas creaciones flamencas surgidas con posterioridad al oculto desarrollo del cante en la intimidad gitana. Las distintas variantes de soleares dependen estilísticamente de la localidad donde arraigaron o de la personalidad de sus mejores interpretes. Así pueden distinguirse las de Triana, Jerez de la Frontera, Utrera, Alcalá, Lebrija, est...
Desde que el flamenco salta – a mediados del XIX- del anonimato del clan gitano a los escenarios públicos, la soleá fue un cante que solía acompañarse de su correspondiente baile. En un principio, estaba destinado a la mujer, pero poco a poco también empezó a ejecutarse habitualmente por los hombres como baile, las soleares son probablemente la modalidad de más solemne y poderosa plasticidad de todo el flamenco.
  1. Compás de 3x4
  2. Introducción subida y cierre.
  3. Varias coplas y cierre.
  4. Escobilla subida y cierre.
  5. Varias coplas.
  6. Escobilla subida y cambio a bulerías.


domingo, 21 de marzo de 2010

Creo que es muy acertado este articulo

EL CANTE FLAMENCO
Justo Fernández López



Se llama flamenco a todos los cantes, ritmos y bailes creados en Andalucía por los gitanos, que refundieron los elementos del folclore morisco, árabe, andaluz, oriental de Andalucía con elementos traídos por los gitanos desde el Pakistán, pasando por Palestina y Egipto.
   
Haz clic: FORMAS DEL FLAMENCO (TABLA)

Denominación


El flamenco es el nombre para todas las modalidades de este folclore de Andalucía de origen más o menos gitano-morisco. La palabra flamenco no implica jerarquía ni valoraciones.
Las denominaciones de cante grande, cante jondo, cante chico, etc.  son valorativas.

Etimología

En el siglo XVI significaba flamenco habitante de los Países Bajos [Niederlande]. Referido al folclore andaluz aparece este nombre a partir del 1836 y significa gitano.  Hasta el reinado de Carlos III, los gitanos no gozaban de derechos civiles, la palabra gitano era negativa y denigrante. El nombre de flamenco  para  gitano era una forma de evitar la palabra  gitano. En el argot del siglo XVIII-XIX gitano significaba ‘farruco, pretencioso, fanfarrón, „echao p’lante“ [Draufgänger]’.
Hoy se dice todavía „no te pongas flamenco“.

Origen del flamenco

Hasta 1850 nadie cantó flamenco en Andalucía, a no ser gitanos. Los cantos del tiempo del reinado de Fernando VII eran cantos andaluces: fandangos, rondeñas, peteneras, etc.
El canto gitano vivía encerrado en un ambiente hermético, sacral, privado.
Las coplas andaluzas estaban emparentadas con el folclore castellano y morisco.
Típico de estos cantos era el acompañamiento de „rondalla“  y la interpretación „ad libitum“.

El cante gitano

El cante gitano se caracterizaba por su sobrio acompañamiento. Muchas veces se cantaba „a palo seco“, sin acompañamiento. La apoteosis del cante eran las bodas, y en ellas no entraron las guitarras hasta el siglo XX.
Las letras o textos tratan la propia vida, la autobiografía cantada en primera persona. Eran para cantar en el ámbito familiar. El canto gitano canta las vivencias inmediatas sin generalizaciones afectivas o éticas. Las letras gitanas no son melodramáticas, sino auténticamente vividas y expresadas de forma directa.

El cante andaluz

Las letras del cante andaluz eran más literarias, pretenciosas y expresaban sentimientos comunes. Eran versiones populares de poesías cultas, y a veces procedían del teatro y de la  zarzuela [especie de opereta española].
Este dualismo entre cante gitano y cante andaluz  se fue atenuando con el tiempo y dio, a través de influencias mutuas, el hoy llamado cante flamenco.

Los gitanos

El nombre de gitanos viene de adjetivo egipcianos o procedentes de Egipto. También se les llamó entonces grecos o cíngaros.  Pero el verdadero país de origen es el Pakistán o la India.
No sabemos, sin embargo, de qué región de la India vienen exactamente. Probablemente de la región montañosa del norte de la India: Kush  y el Punjab. De aquí partieron en gran oleada migratoria hacia el siglo IX después de Cristo.
Las migraciones gitanas en Europa son del siglo XIV-XV. Se asentaron durante siglos en Grecia, desde donde irradiaron hacia la Península Balcánica. Un grupo siguió hacia el centro de Europa y penetró por los Pirineos, llegando a Barcelona hacia 1447. Otro grupo llega también en el siglo XV a Andalucía procedente del Norte de África.
Estos gitanos que llegaron a Andalucía fueron bien acogidos e incluso protegidos por la nobleza española. Era un pueblo de herreros, con fama de magos con relaciones con potencias infernales, típicas de los pueblos herreros. Esta profesión de herreros y magos causó naturalmente el recelo de los pueblos agrícolas.

Los gitanos en España

Desde su entrada durante el reinado de los Reyes Católicos, los gitanos vivieron marginados socialmente y perseguidos. Hasta el reinado de Carlos III en el siglo XVIII no adquirieron derechos de ciudadanía y legitimidad jurídica. Sin embargo, hay que decir que Andalucía nunca les fue adversa. Allí fueron bien acogidos debido a que en la región que constituye aún hoy el triángulo del verdadero flamenco: Sevilla, Jerez de la Frontera y Cádiz, vivían entonces muchos moriscos que no habían sido expulsados de España. Allí se fueron asentando los gitanos. Cuando llegaron los gitanos, esta región estaba habitada por fuertes grupos de moriscos (mudéjares convertidos al cristianismo a la fuerza y luego expulsados en el 1609). Entre estos moriscos encontraron los gitanos una buena acogida.
Así encuentran los gitanos en Andalucía un pueblo alegre, hospitalario, sin prejuicios culturales y con una tradición milenaria. Andalucía había sido invadida por muchos pueblos ve- nidos del Oriente, de modo que los gitanos eran restos de las culturas orientales que habían conocido en su peregrinar desde la India.  Parece que a su llegada a España, les causó una gran admiración la música moruna.

El folklore andaluz

Hay muchos testimonios en la Antigüedad de la nativa actitud andaluza para cantar y bailar.
Fuentes muy antiguas nos dan testimonio de la vocación musical de los andaluces. Los autores romanos Juvenal y Marcial describen el arte de las muchachas de Gades (Cádiz) para bailar.
El triángulo Sevilla - Cádiz - Ronda, con centro en Jerez de la Frontera, fue el terreno propicio para asimilar los ricos elementos musicales implícitos en las diversas culturas que convivieron en Andalucía y se superpusieron desde el siglo VIII al XV después de Cristo.
Tenemos los siguientes elementos musicales en el folclore andaluz:

a)   Modos JÓNICO  y FRIGIO (dramático y cromático) inspiradores de la liturgia bizantina-griega, mantenida en Córdoba hasta el siglo XIII por la Iglesia Mozárabe.
Esta clase de música influyó mucho en el flamenco.
b)   Primitivos sistemas musicales HINDÚES transmitidos por sirios y por el cantor y compositor de Bagdad llamado Ziryab. Estos sistemas musicales influyeron en el enharmonismo y en el estilo reiterativo y ornamental de algunos cantes, como la seguirilla de Curro Durse.
c)   Cantos y músicas MUSULMANAS, introductores de la „gama oral“ (derivada de la chino-iraniana), y de la categoría musical de la medida. Huellas de esta música las tenemos en los así llamados melismas del flamenco. La fama es extraña al cantor popular. La influencia se mantuvo hasta el siglo XVII. El fandando andaluz y un buen ejemplo de esta influencia.
d)   Melodías salmodiales y sistema musical judío entre el siglo IX y XV. La influencia en el flamenco de estas melodías la vemos en las seguiriyas y en las saetas (emparentadas con la oración hebrea „Kol Nidrei“).
e)   Canciones populares MOZÁRABES, de tipo indígena, autóctonas andaluzas. Anteriores a estas canciones mozárabes son las cantigas de gaditanas. A este estilo de canto pertenecen las jarchyas.  Mozárabes son también las zambras, tan caras a muchos califas cordobeses.
Estos elementos muestran la convergencia en Andalucía de los más diversos influjos: orientales, helénicos, semitas, autóctonos, laicos, religiosos, sinagogales, inocaciones muezínicas, liturgias griegas, liturgias visigóticas, canciones cultas de Ziryab, melodías hindúes y persas, melopeas bereberes, jarchyas mozárabes, canciones irquesas de Achfa de Bagdad.
Hasta el siglo XV, la cultura musical arábigo-andaluza dio la tónica a toda la Península Ibérica.

El cante gitano

No tenemos noticia alguna en el siglo XVII de la existencia  de algún tipo de algo parecido al flamenco. El siglo XVII usa la palabra solamente para designar a los habitantes de los Países Bajos [Holanda]. El siglo XVII es es la fase preparatoria del cante flamenco, en él persisten los elementos de tradiciones musicales arábigo-andaluzas.
Los gitanos entran en el siglo XVI en Andalucía y se van aclimatizando entre los siglos XVI y XVIII.  Las provincias de Sevilla y Cádiz, que aún conservaban un buen porcentaje de  moriscos, fueron el terreno más propicio para ellos.
Con los materiales musicales dispersos en los campos de Cádiz y Sevilla, entre la población campesina morisca y andaluza, los gitanos (buenos herreross) forjaron los primeros cantes flemencos, integrando en ellos las diversas tradiciones musicales que encontraron vivas en la población morisca de los campos bajoandaluces. A esto aportaron los gitanos su poderosa capacidad para amalgamar diversos estilos y culturas.
Venidos desde la India o el Pakistán, los gitanos recogieron a su paso por el sur de Europa diversos cantes de diversas culturas orientales. En Andalucía encontraron un folclore hermano, que les recordaba el suyo. Entonces, en su innata capacidad de asimilación, absorben cantos y danzas diseminados en el pueblo andaluz. Refunden elementos dispersos y crean o, mejor dicho, forjan algo completamente nuevo: el cante flamenco.
En su cante refundieron el tradicional sentido del ritmo y la danza de Cádiz. Las canciones campesinas de agricultures moriscos de Sevilla y Jerez. Resabios judaizantes, y todo el folklore orientalizado andaluz. Los gitanos aportaron su apasionamiento, su sentido trágico de la vida, su tradición cantora, llena de reminiscencias hindúes, su nativo don del ritmo y, sobre todo, su arte supremo de la forja (en este caso, la forja musical).
El flamenco es pues el resultado de la forja de dos elementos: el gitano y el andaluz.
Hasta que no empezaron a cantar los gitanos por seguiriyas, soleares y romances, no se puede hablar de flamenco.
Pero hasta que no llegan a Andalucía y se asientan en Sevilla y Cádiz, los gitanos no cantan nada parecido al flamenco
Y solamente los gitanos asentados en esta región cantan flamenco.

En resumen: ¿Qué es el flamenco?
No se puede decir que los gitanos andaluces crearon el flamenco, si se entiende por crear: sacar de la nada. Los gitanos forjaron el flamenco amalgamando los materiales musicales del folclore andaluz que encontraron a su llegada con melodías y ritmos que habían recogido en su peregrinar desde la India hasta Andalucía.
Los gitanos crearon o forjaron, pues, los cantes básicos:




Cante gitano

Cantes básicos 
de la primera mitad del XIX
 Tonás
 Siguiriyas
 Romances o  Corridas
 Alboreás
Cantes básicos 
de la segunda mitad del XIX
 Soléa
 Bulerías
 Tangos

Emparentados con estos cantes básicos están los demás cantes flamencos. El flamenco tomó luego del fandango andaluz y del folclore regional e hispanoamericano elementos y „aflamencó“ varios ritmos.




La evolución del cante flamenco
Los siglos XV, XVI, XVII y XVIII significan para los gitanos marginación y reclutamiento.
Los cantes se forjan en las fraguas, los hogares gitanos, las bodas y los bautizos. A la subida al trono del rey Carlos III en el 1759, los gitanos adquieren carta de ciudadanía. Se les conceden los derechos civiles y comienzan a salir del anonimato.
En siglo XVIII  comienza a reinar en España la dinastía de los Borbones franceses.
El pueblo reaccionó contra el „afrancesamiento“ de las clases altas y comenzó a rehabilitar la cultura popular, regional y marginal: resurge el folclore regional, se crean las modernas corridas de toros y se comienza a ver con nostalgia el pasado multicultural. Los árabes, los gitanos son vistos como parte de la identidad nacional. Los gitanos comienzan a interesar a los españoles.
Segunda mitad del siglo XVIII: Durante la época de persecución de los gitanos, el cante no trascendió al exterior, era una especie de „underground music“. Una vez que se les concedió a los gitanos los derechos civiles, comenzaron a salir hacerse oír con su cultura y su música.
En 1780 suena el primer nombre del cantaor flamenco que registra la historia:
Tío Luis el de la Juliana (Jerez)
al que siguió        
Francisco Ortega de Puerto Real, alias  „El Fillo“
después vino        
El Planeta (de Triana), del que no conocemos el nombre.
A éstos siguen      
Juan en Cueros, Juan de Dios, María de las Nieves, Perico el Gallego, Franco el Colorado, Luis el Cautivo, los „Pelaos“, etc.
Con ellos entra el cante en su fase histórica.
Del 1800 al 1860  es la fase hermética del flamenco. El cante jondo prospera en los hogares calés: en bodas, bautizos y fiestas domésticas. Al margen de los cantes jondos, existen también en esta época los cantes andaluces que eran de dominio popular: fandangos, rondeñas, verdiales, sevillanas, temporeras, cantes de trilla, nanas.
En esta época, el cante jondo tiene un carácter cuasisacral, nadie tenía noticias de su existencia. La siguiriya se emancipa de la toná con  El Fillo y El Planeta hacia 1840.
Los centros cantores eran: el barrio de Triana, en Sevilla; Cádiz; Puerto de Santa María; Sanlúcar; Jerez de la Frontera.
El cantaor gitano cantaba por la comida y la „convidá“ en fiestas, bodas y bautizos. Pasaba largas temporadas ya en un pueblo, ya en otro.
Entre 1800 y 1860, no hubo más cantaores flamencos que los gitanos.
Del 1860 al 1910 es la época de los famosos Cafés Cantantes.  Con Silverio Franconetti, creador del cante gitano-andaluz y propulsor de cafés cantantes, comienzan los cantarores especializados andaluces a cantar flamenco. El romancitismo, y más tarde el modernismo, toman gitanismos y comienzan a interesarse por lo gitano-andaluz. Se forman cafés cantantes para dar a conocer el flamenco. El primero se había fundado ya en Sevilla en el 1840.
Apenas había ciudad andaluza que no tuviera un café del cante. Se incrementan las soleares y las siguiriyas, desaparecen las tonás, las livianas, las deblas y las corridas.
Comienza la clasificación del cante en cante jondo y cante menos jondo. El cante jondo se dividía en cante grande y cante chico, según su amplitud y su profundidad de sentimiento. Había  tonás grandes  y tonás chicas. Como jondo se veía solamente la siguiriya, luego se extendió el calificativo de jondo a las soleares, cañas, polos y serranas.
En esta época aparece un grupo de cantaores no gitanos.
Los gitanos se andaluzan y los andaluces se agitanan.
El primer cantaor no gitano es Silveri Franconetti.
Su rival gitano fue El Nitri. A partir de ahora existirá ya el dualismo gitano <> andaluz.





Cantaores gitanos
El Fillo
Tomás El Nitri
Manuel Cagancho
El Loco Mateo
Mercer "La Serneta"
Enrique El Mellizo
Diego Marruro
Manuel Torre (1878-1933), uno de los más grandes cantaores flamencos de la historia
Tomás Pavón, un gran purista
Pastora Pavón, llamada "La Niña de los Peines" (1890-1969).

 
 Cantaores andaluces
Silverio Franconetti (1825-1893), creador del cante gitano-andaluz
La Trini, Fosforito, El Canario,
Antonio Chacón (1865-1929)

De 1910 a 1936 tenemos la época teatral del cante flamenco. Esta época fue inaugurada por Antonio Chacón. Durante la época de Franconetti, el cante puro gitano siguió imperando en las fiestas privadas. El corte brusco que provocaría un claro cisma entre gitanos y andaluces lo introdujo Antonio Chacón y la „chaconería“. Con él empieza la época teatral del cante Chacón no cultivó los canters básicos como la siguiriya, sino las malagueñas y los cantes levantinos. Aquí comienza la desviación del flamenco hacia el folclore y las creaciones personales. Chacón, para conquistar el escenario y el público fácil, comenzó a acercarse a la zarzuela (opereta española) y a la ópera. Su estilo tiene tanto de copla andaluza como de ópera italiana.  El estilo chaconiano introdujo las melodías dulces, los floreos, la falseta,  frente a la voz bronca „afillada“ de los cantaores gitanos.  Su voz atenorada le permitía gorgear.
Los escenarios teatrales desviaron radicalmente todo: Se descendió de la altura de la malagueña chaconianas y la cartagenera a la truculencia del fandando, la frivolidad del cante indiano y la vulgaridad del cuplé.

El desprestigio del cante flamenco entre los intelectuales de 1890-1920

La adulteración del arte flamenco y las mistificaciones lamentables llevaron a un desprestigio del cante entre los intelectuales de la generación literaria de 1989. Así Ortega y Gasset llamará „ quincalla meridional fastidiosa“ al cante flamenco.

La rehabilitación del cante flamenco en 1922

La rehabilitación del cante flamenco fue obra del gran músico español Manuel de Falla (autor de „El amor brujo“, „El sombrero de tres picos“, etc.). Falla, junto con el gran poeta andaluz Federico García Lorca, organizaron en 1922 el Primer Concurso Nacional de Cante Jondo de Granada. Su intención era que no se perdiera la tradición del cante jondo gitano.
Falla y Lorca  vieron que el cante flamenco tenía entonces una gran influencia en la música moderna europea (Maurice Ravel, por ejemplo). Falla había sido discípulo de la escuela impresionista de música, de Ravel. Falla y Lorca creía que la gran cuna del flamenco era Granada, cosa falsa. El concurso fracasó por creer los organizadores que el cante jondo estaba en el pueblo, cuando la tridición del cante jondo estaba ahora ya en manos de los profesionales, que no tuvieron acceso al concurso.
El concurso no tuvo eco alguno y fue un verdadero fracaso. Lo que no vieron Lorca y Falla fue que la región de Granada pertenece a la periferia del cante jondo, que el centro del ver- dadero cante jondo está en el triángulo Sevilla - Cádiz - Jerez de la Frontera.
Primer Concurso Nacional de Cante en Córdoba, en 1956, y la creación de la primera Cátedra de Flamencología  en Jerez de la Frontera.  En 1955, Anselmo González Climent publica su obra „Flamencología“. Con ella  surgió un grupo de investigadores que se dedicaron a estudiar los orígines y la evolución del flamenco; comienza la flamencología.
En los años sesenta, un grupo de flamencólogos funda la Cátedra de Flamencología de Jerez de la Frontera. Esta cátedra se dedica a organizar concursos nacionales de cante y a fomentar los estudios flamencos de forma más rigurosa.

jueves, 11 de marzo de 2010

Farruca



FARRUCA
Es posible que la farruca, en sus inciertos orígenes, conecte con esa caudalosa apropiación por parte del flamenco de ciertas formas de los cancioneros populares, en este caso del galaico-asturiano. Así como el cante que lleva su nombre apenas ha evolucionado desde el siglo XIX, manteniéndose en una única variante de acento nostálgico y cadencioso, el baile ha experimentado una serie de paulatinos enriquecimientos formales.
Su compás es el de 4/4 y su estructura es:
Entrada, estrofas con zapateado, una escobilla o zapateado de gran precisión de sonidos y matices pues casi se interpreta la misma música que se emplea para ello; finalmente despedida por tangos de farruca.

domingo, 7 de marzo de 2010

Fandangos

 
 
 
 
 
 
 
FANDANGOS
La familia de os fandangos onubenses es muy numerosa. Cada pueblo prácticamente con el suyo propio. Entre la sierra de Aracena y la costa atlántica, arraigaron efectivamente desde fin de siglo una serie de variantes del frondoso árbol de los fandangos, cuya personalidad enlaza muy bien conciertos cancioneros regionales cuya mayor o menor temperatura flamenca depende naturalmente del interprete.
Estructura:
Es de compás ¾. Se usa en finales de fiestas flamencas, es muy vivo de ejecución y alegre y aveces puede emplearse las castañuelas para bailarlo.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Bulerias

 






BULERIAS

Las bulerías, cante festero por antonomasia, admite una muy variada gama de influjos literarios y refundiciones musicales. Lo único imprescindible es que el intérprete cante sepa adaptar todas esas apropiaciones al compás del cante, uno de los más difíciles y rigurosos del flamenco. La variedad de las bulerías es prácticamente inabarcable. Las hay para cantar y para bailar, distinguiéndose exclusivamente unas de otras por el más pausado y acelerado despliegue rítmico. De acuerdo con su órbita nativa, pueden establecerse tres principales grupos distintivos: Jerez de la Frontera, Cádiz y el área trianera o utrerana. Las de Jerez de la Frontera son sin duda las de más intensa y desbordante personalidad.
Su compás es el de ¾; y la ejecución o interpretación de este palo es a base de lo que se denomina patas: estructuras de unos 16compases musicales en grupos de cuatro, utilizando el primer compás para dar tres golpes secos y unos pasos hacia delante y atrás que asemejan a "dar una patada", luego una serie de zapateados y remates que acaban con un desplante.
Dice en el argot profesional que aprender a bailar bulerías es lo más difícil pues depende de una gran rapidez y gracia como destreza para dominar este baile.

Bailaores flamencos

A
ADELA CAMPALLO
ADRIAN GALIA
AIDA GÓMEZ

ALEJANDRA JIMÉNEZ
ANABEL MORENO

ANABEL VELOSO
ANA ALONSO
ANA BELÉN RUIZ
ANA MORALES
ANA PASTRANA
ANA SALAZAR
ANDRÉS MARÍN
ANDRÉS PEÑA
ÁNGELES GABALDÓN
ANTONIA BAENA “FLORA”
ANTONIO
ANTONIO ARREBOLA
ANTONIO CANALES
ANTONIO DE VERÓNICA
ANTONIO GADES
ANTONIO EL PIPA
ASUNCIÓN DEMARTOS
B
BELÉN LÓPEZ
BELÉN MAYA
BLANCA DEL REY
BLANCA LI

C
CARACOLILLO

CARMEN AMAYA
CARMEN CORTES
CARMEN DE SANTACRUZ
CARMEN INIESTA
CAROLINA LEÓN
CHARO CALA
CHARO ESPINO
CHELO RUIZ
CHONI
CHIQUI DE JEREZ
CONCHA CALERO
CONCHA JAREÑO
CRISTINA HOYOS
CRISTÓBAL REYES
CYNTHIA CANO

D
DANIEL NAVARRO

DAVID MORALES
DAVID PÉREZ ALMAGRO
DOMINGO ORTEGA
E
EL CAMBORIO
EL CARRETE

EL GÜITO
EL JUNCO
EL MISTELA
ENRIQUE EL COJO

F
FARRUCO
FARRUQUITO
FÁTIMA FRANCO
FERNANDO ROMERO
G
GERTRUDIS

GLORIA “LA KUKA”
H
HINIESTA CORTES
I
INMACULADA AGUILAR

IÑAQUI MÁRQUEZ
ISABEL BAYÓN
ISRAEL GALVÁN

J
JAIRO BARRULL
JAVIER BARÓN

JAVIER LATORRE
JESÚS HERRERA
JOAQUÍN CORTES
JOAQUÍN GRILO
JOSÉ MAYA
JOSE SERRANO “PEPIN”
JUANA AMAYA
JUAN ANDRÉS MAYA
JUAN DE JUAN
JUAN OGALLA
K
L
LA ARGENTINA
LA ARGENTINITA
LA BELLA OTERO
LA CHUNGA
LALO TEJADA
LA FARRUCA
LA LUPI
LA MACARRONA

LA MALENA
LA MONETA
LA TALEGONA
LA TOMATA
LA TRUCO
LA YERBABUENA
LAURA G. “LA POLACA”

LAURA SANTELMO
LAUREANA GRANADOS
LEONOR LEAL
LOLA FLORES
LOLA GRECO
LUCERO TENA
LUCIA ALVAREZ "LA PIÑONA"
LUIS ORTEGA
LUISA PALICIO
LUISILLO

M
MANOLO MARÍN

MANOLOTE
MANUELA CARRASCO
MANUELA VARGAS
MANUEL LIÑAN
MARCOS FLORES
MARIA CARRASCO
MARÍA DEL MAR BERLANGA
MARIA DEL MAR MORENO
MARIA JOSÉ FRANCO
MARIA JOSÉ LEÓN
MARIA JUNCAL
MARIA LA CANASTERA
MARIA “LA REBOTA”
MARIA PAGÉS
MARIA ROSA
MARIBEL RAMOS
MARIANO BERNAL
MARIEMMA
MARIO MAYA
MARIQUILLA
MARISOL
MATILDE CORAL
MARUJA CAZALLA
MERCEDES RUIZ
MERCHE ESMERALDA

MILAGROS MENGIBAR
N
NADIA MÁRQUEZ
Ñ
NIÑA DE LOS CUPONES
O
P
PACO LABERINTO
PASTORA GALVÁN
PASTORA IMPERIO
PATRICIA GUERRERO
PEPA MONTES
PEPE MARCHENA
PEPITO VARGAS
PILAR LÓPEZ
PILAR OGALLA

Q
R
RAFAEL AMARGO
RAFAEL CAMPALLO
RAFAEL DE CARMEN
RAFAEL DE CÓRDOBA
RAFAEL ESTÉVEZ
RAFAELA CARRASCO
RAMÓN BARRULL
ROCÍO MOLINA
ROSA DURÁN
ROSARIO
ROSARIO TOLEDO

S
SANDRA "LA NEGRA"
SARA BARAS
SELENE MUÑOZ
SERGIO ARANDA

SUSANA CASAS
T
TAMARA LUCIO

TIA JUANA LA DEL PIPA
U
V
VICENTE ESCUDERO
VICENTE FERNÁNDEZ

W
X
Y
YOLANDA HEREDIA
YOLANDA OSUNA
Z